
La ultraconservadora Keiko Fujimori juró el cargo de presidenta de Perú y aseguró que recibe un país “debilitado por la corrupción”, “en abandono” y en una “situación económica catastrófica”. Anunció que solicitará poderes especiales para combatir la delincuencia y el impacto climático de El Niño, entre otras medidas que inician una nueva etapa para sacar al país de las constantes crisis políticas y de seguridad que lo azotan.
La hija del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) asumió la conducción del país en un panorama político fragmentado, tras ganar las elecciones por un margen de apenas 50.000 votos sobre el candidato oficialista Roberto Sánchez, y tras las crisis recurrentes de política y seguridad que llevaron a Perú a cambiar ocho veces de presidente en una década.
Durante su discurso de asunción del cargo, Fujimori dijo que el diagnóstico con el que recibe el Gobierno “es complejo y doloroso”, y aseguró que el Estado se encuentra “debilitado por la improvisación, reflejada en la ausencia de una visión de país”.
“A pesar de esta dramática situación, no me rendiré. No he venido a ofrecer milagros inmediatos ni promesas vacías. He venido a ofrecer método, disciplina, perseverancia y una ruta clara”, expresó Fujimori.
Dijo que se enfocará no solo en la recuperación del crecimiento económico, sino también en “cerrar el enorme déficit social que afecta a millones de peruanos”, con canales de diálogo con los gobiernos locales para un trabajo coordinado.
“En el plazo inmediato, mi Gobierno estará concentrado en dos frentes de emergencia nacional: la mitigación del fenómeno de «El Niño» —que se prevé excepcionalmente severo— y la seguridad ciudadana”, señaló. En el segundo aspecto, indicó que la prioridad será el fortalecimiento de la Policía Nacional, incluyendo nuevas tecnologías para combatir “las mafias nacionales e internacionales que favorecen la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal”.

Para llevar adelante sus proyectos, Fujimori anunció que el cargo de primer ministro (presidente del Consejo de Ministros) recaerá en el vicepresidente electo Luis Galarreta, “teniendo en cuenta su experiencia y conocimiento del funcionamiento del Estado y del Parlamento”. Le encomendó la tarea de “liderar un gobierno unido” y “trabajar con urgencia”. En la cartera de Economía y Finanzas designó a Elmer Cuba, con una “misión clara”: “restaurar la estabilidad, la confianza y el crecimiento de nuestra economía”.
Como primera medida, en su discurso ante el Congreso, Fujimori solicitó poderes extraordinarios al Parlamento para combatir la delincuencia. “Las fuerzas armadas asumirán temporalmente el mando de las operaciones de seguridad y control interno, en estrecha coordinación con la policía, hasta que se restablezca el control total del Estado. Solicitaremos poderes extraordinarios al Parlamento para tal fin”, declaró.
Aunque no tiene mayoría en el Parlamento, el partido de la presidenta, Fuerza Popular, es el grupo más grande en el Congreso, por lo que se presume que sus proyectos recibirán el apoyo suficiente para avanzar en la ruta marcada.
La ceremonia oficial de investidura tuvo lugar este martes 28 de julio, en Lima, con la presencia del presidente Santiago Peña, además del Rey Felipe VI de España, el emir de Qatar Tamim bin Hamad Al Thani y presidentes de la región. Entre ellos Javier Milei de Argentina, Daniel Noboa de Ecuador, José Antonio Kast de Chile, Rodrigo Paz de Bolivia, Yamandú Orsi de Uruguay, José Raúl Mulino de Panamá y Nasry Asfura de Honduras.
Fuentes y fotos: @ansa.it @sputnik