
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, encabeza una reunión ministerial internacional convocada para abordar lo que Washington define como el resurgimiento del terrorismo político de extrema izquierda. Al encuentro asiste el canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano.
La cita, presentada por el Gobierno estadounidense como una respuesta coordinada ante una amenaza transnacional en aumento, reúne a representantes de países del hemisferio occidental, Europa y Asia con el objetivo de fortalecer el intercambio de información, mejorar la cooperación en materia de aplicación de la ley y cerrar las brechas que permiten a actores violentos operar y financiarse.
La convocatoria responde a la necesidad de una acción conjunta más contundente para reforzar las defensas de primera línea y corregir deficiencias que, según la Casa Blanca, han permitido la expansión de grupos ideológicamente motivados que buscan desestabilizar instituciones democráticas mediante atentados contra ciudadanos, autoridades, fuerzas del orden, empresas e infraestructuras críticas.
La iniciativa forma parte de una serie de medidas adoptadas recientemente por Estados Unidos contra organizaciones de extrema izquierda. Desde noviembre de 2025, Washington designó a cuatro grupos —Antifa Ost, la Federación Anarquista Informal/Frente Revolucionario Internacional (FAI/FRI), Justicia Proletaria Armada y Autodefensa de la Clase Revolucionaria— como Organizaciones Terroristas Extranjeras y como Terroristas Globalmente Designados. Además, ofreció recompensas de hasta 10 millones de dólares por información que permita desarticular sus mecanismos de financiación.
La administración estadounidense también ha destacado iniciativas de cooperación como el Taller inaugural de Aplicación de la Ley Antiterrorista (CTLEW), realizado en mayo de 2026, que reunió a delegaciones de 14 países para intercambiar mejores prácticas operativas frente a esta amenaza transnacional.
Desde Paraguay, la presencia del canciller Rubén Ramírez Lezcano refleja el interés del país en participar en estrategias multilaterales orientadas a identificar actividades violentas, interrumpir fuentes de financiación, proteger infraestructuras críticas y coordinar respuestas judiciales y policiales. Fuentes diplomáticas indicaron que la delegación paraguaya también buscará plantear la necesidad de fortalecer las capacidades nacionales mediante asistencia técnica y programas de formación en investigación y prevención.
La reunión ministerial busca acordar medidas concretas para ampliar la cooperación internacional y establecer mecanismos más ágiles de intercambio de inteligencia, con el propósito de fortalecer la respuesta coordinada frente a una amenaza que los organizadores consideran de alcance global.