La resistencia antimicrobiana es uno de los mayores desafíos para la salud pública a nivel mundial. En este contexto, la bioquímica y estudiante de doctorado Nathalia Navarro, en equipo de trabajo, logró identificar una variante del Staphylococcus aureus en el país que no es afectada por antibióticos. ¿La solución? El lavado de manos y evitar la automedicación. “Si no actuamos hoy, infecciones que actualmente son tratables podrían volver a representar una amenaza para la vida”, advierte quien la beneficiaria del Programa PROCIENCIA de CONACYT.
“Las bacterias tienen la capacidad de compartir genes de resistencia entre sí mediante fragmentos de ADN conocidos como elementos genéticos móviles, lo que facilita la propagación de mecanismos que las vuelven más difíciles de combatir”, refiere la investigadora.
Con otros estudiantes de posgrado, Nathalia estudia a la Escherichia coli y otras bacterias resistentes, así como su distribución en animales, seres humanos y el medio ambiente, para comprender mejor cómo se diseminan estos genes y contribuir al desarrollo de estrategias de control. En este marco, Nathalia busca alertar sobre el uso inadecuado e irracional de los antibióticos: “favorece la aparición y expansión de las resistencias de las bacterias”, enfatiza.

El Staphylococcus aureus, identificado en el marco de la investigación, ingresa al cuerpo humano a través de heridas, por lo que es fundamental darles el tratamiento oportuno y mantener la piel en condiciones higiénicas. Esta bacteria puede causar infecciones graves, “hasta la sepsis, y puede llevar a las personas a la terapia intensiva”, asegura Rosa Guillén, miembro del equipo de investigación.
Algunos aspectos a tener en cuenta para consultar con el médico son: enriquecimiento de la zona de la herida, fiebre, malestar general. Además, es importante mantener la piel sana y no compartir objetos personales como toallas, ropas o vasos. Pero quizá la recomendación más importante es evitar la automedicación.
“El uso responsable de los antibióticos es una tarea de todos”, indica la investigadora Nathalia Navarro, magister en ciencias y estudiante del doctorado en ciencias biomédicas del Instituto de Investigaciones en Ciencias de la Salud (IICS), vinculada a la Universidad Nacional de Asunción, UNA.
Nathalia es una de las beneficiadas del Programa PROCIENCIA, del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT), que busca fortalecer las capacidades nacionales para la investigación científica y desarrollo tecnológico. A través de esta iniciativa, el Gobierno del Paraguay financia estancias presenciales de investigación y/o transferencia tecnológica relacionadas con cursos de posgrados, la realización o participación en eventos de divulgación científica o tecnológica.
El programa también apoya la participación en talleres docentes y de investigación, reuniones para el fortalecimiento de las líneas de investigación en las instituciones vinculantes, investigaciones o transferencia en laboratorios, industrias, plantas fabriles u otros pertinentes al efecto. El objetivo es contribuir con el aumento de la capacidad productiva y la competitividad, que resulte en el mejoramiento de las condiciones de vida en el país.