



“Noruega volvió a lo grande al Mundial, tras 28 años”, difunden los medios. Pero la noticia, más allá de lo futbolístico, también es que transportó a la Copa Mundial de la FIFA 2026, en Estados Unidos, más de una tonelada de alimentos. De esta manera, busca asegurar que los futbolistas mantengan su dieta tradicional, de origen tan vikingo como la coreografía de remos que hacen sus hinchas. Un legado puesto en valor y que hoy juega a favor de los atletas.

La Federación Noruega de Fútbol contrató a dos de los chefs más reconocidos del país, Aron Espeland —ganador de la Olimpiada Culinaria con Noruega en 2020— y Eirik Tufte, para asegurar que cada comida haga sentir a los futbolistas noruegos como en su casa. Para ello, se debió llevar a Estados Unidos 300 kg de pescado, incluyendo el salmón del Atlántico de alta calidad, bacalao y otros blancos, con alto nivel de proteínas magras esenciales y ácidos grasos omega-3, esenciales para la recuperación.
La “despensa” que la selección de Noruega llevó a su base en Greensboro, Carolina del Norte, incluye 116 kg de «brunost», un queso de cabra caramelizado tradicional, que para los futbolistas tiene el doble valor de aportar energía y “reconfortarlos”, con el sabor de su tierra. Además, los noruegos cuentan con 6.000 naranjas para mantener a sus jugadores hidratados y con un alto contenido de vitamina C, teniendo en cuenta el calor del sur de Estados Unidos.
Las comidas de los deportistas se estructuran en cuatro bufé, que incluyen carbohidratos base como papas, pasta y arroz, priorizan el pescado y el pollo para las cenas. Pero el enfoque principal está en el alto valor proteico y las grasas saludables, fundamentales para la recuperación muscular tras los partidos.
No es la primera vez que Noruega hace esto para apoyar a sus deportistas, ya que el país acostumbra enviar alimentos a sus máximos representantes deportivos, como sucedió en los Juegos Olímpicos anteriores. El objetivo es prevenir el estrés y otros problemas que pudieran causar los cambios bruscos en la alimentación.
Se sabe que consumir alimentos a los que el cuerpo no está acostumbrado puede causar inflamación, calambres estomacales y otros trastornos. Por otra parte, la dieta escandinava tiene beneficios para los deportistas de élite: promueve la rápida recuperación, reduce la inflamación y sostiene la energía. Se trata de una estrategia nutricional para asegurar la buena digestión y la calidad de sueño de los jugadores, al tiempo de conectarlos con su hogar.