
En Paraguay, cada 9 de junio se celebran dos profesiones que están unidas desde el principio: las del locutor y del operador de radio. Juntas hacen posible la magia de uno de los medios de comunicación que más llega a los hogares. Hoy, la tecnología amplían su alcance sin perder su misión esencial: crear vínculos de calidez con las personas, con identidad nacional, hasta los puntos más remotos del país.


La fecha conmemora la fundación de la Asociación de Locutores y Operadores de Radio y Televisión del Paraguay -Alorpa-, en 1951. La historia de estas profesiones en el país fue reunida en el libro del autor Eduardo Palacios, quien fue presidente de la Sociedad de Locutores del Paraguay, miembro de la directiva de la Asociación de Locutores y Operadores de Radio y Televisión del Paraguay, y profesor de la Escuela Municipal de Locución Radial y Televisiva, durante muchos años, y que hoy sigue impartiendo clases en otros espacios.
“El problema que tienen los alumnos es que vienen de utilizar un lenguaje muy vulgar, chabacano. Porque para comunicarse, no hace falta hablar bien, sino que a veces con gestos se transmiten las ideas. Entonces, tenemos que transformar esa mente de aquel que terminó la etapa de colegio sin saber leer bien, porque esto es muy común. Sin duda, la formación que se recibe en la Escuela Municipal es importante”, comentó Palacios.
Por otra parte, se debe tener en cuenta que el locutor desarrolla su labor en equipo y en forma dependiente del operador técnico: mientras el primero es la voz y el comunicador, el segundo, desde la cabina, es el cerebro técnico que hace posible la salida al aire y controla la calidad del sonido.
Hoy, el bajo costo de la radio y las posibilidades de expandir su alcance a todo el mundo, a través de internet, convierten a este medio en un pilar fundamental de la comunicación comunitaria en todo el mundo. Más que nunca, los vínculos de calidez y confianza que generan la radiofonía impulsan la relación entre los locutores, operadores y las audiencias, que también forman parte de la programación, como una gran familia.

