
Gustavo Alfaro, entrenador de la Selección Nacional, dialogó con los medios de comunicación en la previa de la despedida de la Albirroja ante el público paraguayo, que tendrá lugar en la fecha, a las 19:15 frente a Nicaragua, en el estadio ueno Defensores del Chaco.
Sobre el Mundial que se avecina, el entrenador señaló que se va a ver un fútbol muy distinto. «En las Eliminatorias se permite más la fricción y el contacto físico; una pelota parada es una batalla. Se juega otro fútbol, con diferencias sutiles que lo hacen especial. La garra y la templanza las necesitamos, pero también debemos encontrar otro tipo de respuestas. Las potencias basan su confianza en las capacidades individuales de jugadores de élite, mientras que nosotros jugamos desde la ilusión, desde ese deseo que genera participar en una Copa del Mundo».
Sobre la idea de juego que pretende desarrollar en el Mundial, Alfaro señaló: “Ojalá podamos transformarnos en uno de los equipos más incómodos del Mundial. Eso lo podemos lograr con nuestra nobleza, nuestra capacidad de lucha y una planificación que nos permita llevar a los rivales a ese terreno. Para llegar lejos debemos ser fuertes en las dos áreas. Buscamos solidez defensiva, defender con calidad y conceptos claros, ser un equipo versátil”.

Respecto al Grupo D, integrado por Estados Unidos, Turquía y Australia, el entrenador sostuvo: “Cualquiera tiene posibilidades de avanzar y cualquiera puede quedarse en el camino. Eso hace que cada partido sea vital. Será una competencia muy exigente hasta el final. Tenemos rivales de gran nivel, ubicados entre los mejores del mundo, y conocemos perfectamente la complejidad que representa este desafío”.
Sobre el presente de la Selección Paraguaya, agregó: “Paraguay está bien, en pleno proceso de construcción. Seguimos buscando nuestra mejor versión y la mejor versión de cada uno de nosotros”.