En un operativo nacional coordinado por el Ministerio de Justicia, 361 mujeres privadas de libertad fueron trasladadas este fin de semana al Complejo para Mujeres Privadas de Libertad de Emboscada (COMPLE), con lo que el Estado puso fin definitivo a las penitenciarías mixtas en todo el país.
El traslado forma parte del denominado Operativo UMBRAL 2.5, diseñado para garantizar seguridad, enfoque de género y mejores condiciones de reclusión. El procedimiento, dirigido por el ministro de Justicia Rodrigo Nicora Villamayor y el viceministro de Política Criminal Rubén Maciel Guerreño, se realizó de manera interinstitucional y contó con la ejecución de la Dirección General de Establecimientos Penitenciarios, en coordinación con el Consejo de Defensa Nacional (CODENA), la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.
Las 361 internas trasladadas se suman a la población femenina del COMPLE, que ahora registra 1.122 mujeres privadas de libertad. Las internas provienen de seis recintos penitenciarios: 109 de la Penitenciaría «Juana María de Lara» (Ciudad del Este), 76 de la Penitenciaría de Concepción, 56 de la Penitenciaría de Misiones, 56 de la Penitenciaría de Pedro Juan Caballero, 51 de la Penitenciaría de Encarnación y 29 de la Penitenciaría de Villarrica. Las internas embarazadas y las adultas mayores de 65 años fueron priorizadas y derivadas al Centro Penitenciario para Mujeres «Serafina Dávalos» de Coronel Oviedo, conforme a los protocolos de protección a la vulnerabilidad.
Controles
El Ministerio de Salud Pública, a través de la Tercera Región Sanitaria, brindó apoyo médico durante el operativo. Equipos de médicos y licenciadas en enfermería realizaron evaluaciones clínicas previas y controles preventivos, y se contó con ambulancias y medicamentos esenciales para atender cualquier eventualidad. En el COMPLE, las mujeres recibieron controles con tecnología de escáner, revisión médica exhaustiva y registro biométrico en el sistema digital SIPPY 2.0. Además, se aplicó una clasificación técnica por perfil y situación procesal, con separación estricta entre procesadas y condenadas para la asignación de módulos.
Con la ejecución del operativo también se concretó el cierre del Centro Penitenciario para Mujeres «Juana María de Lara» en Ciudad del Este. Toda la documentación administrativa, expedientes judiciales e historiales clínicos fueron trasladados junto con las internas para asegurar la continuidad de procesos judiciales y tratamientos de salud en curso. Las internas fueron informadas con antelación sobre las etapas del traslado, lo que permitió que la salida de los respectivos penales se desarrollara de forma pacífica, ordenada y respetuosa, sin registrarse incidentes de ninguna naturaleza.
Con este histórico operativo, el Estado pone fin a la existencia de penitenciarías mixtas en todo el territorio de la República, eliminando riesgos de vulnerabilidad, la falta de un enfoque de género diferenciado y los déficits de control que estas estructuras representaban para las mujeres. Según el Ministerio de Justicia, la medida consolida un entorno que garantiza seguridad y dignidad en un espacio 100% diseñado para ellas y marca el inicio de una nueva etapa orientada a la verdadera reinserción social. Al unificar y dignificar los espacios de reclusión en el COMPLE, el Ministerio ratifica su política de brindar segundas oportunidades, proteger los derechos humanos y fortalecer el camino hacia una sociedad más justa y segura.