San Ignacio Guazú, a 224 km de Asunción, avanza en su primer sistema de recolección y tratamiento de aguas residuales, que beneficiará a 18.000 usuarios. El Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) presentó un protocolo técnico para proteger el rico patrimonio cultural durante las excavaciones, en un evento realizado el 17 de abril en el Centro San Luis.
La socialización contó con la participación de representantes del clero, autoridades municipales y departamentales, y la Asociación Colectivo de Cultura de San Ignacio. Estos referentes validaron el documento, que busca armonizar el progreso sanitario con la conservación del legado histórico de la ciudad, fundada en 1609 como la primera misión jesuítica del territorio.
El protocolo se aplicará bajo supervisión de un arqueólogo y en coordinación con la Secretaría Nacional de Cultura (SNC), cumpliendo la Ley N.º 5621/16 de Protección del Patrimonio Cultural. Si se hallan piezas históricas en las excavaciones, las obras se detendrán para su rescate, evaluación y resguardo.
Estas precauciones son vitales en áreas cercanas al Museo Diocesano de Arte Jesuítico, el templo parroquial San Ignacio de Loyola y la plaza San Roque González de Santacruz, donde el subsuelo podría ocultar vestigios del período jesuítico. San Ignacio forma parte de la Ruta Jesuítica, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO, junto a Santísima Trinidad del Paraná y Jesús de Tavarangue.
Avances en la obra sanitaria
El proyecto, ejecutado por el consorcio Rovella-Tocsa y supervisado por la Coordinación de Agua Potable, Saneamiento y Obras Hidráulicas (CAPSOH) del MOPC, ya registra avances significativos como más de 12 km de tuberías instaladas, 84 registros construidos y 758 conexiones domiciliarias realizadas.
El sistema completo incluirá 32 km de redes de alcantarillado, dos estaciones de bombeo y una Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR). La fiscalización está a cargo del consorcio ELC-CYD, y el gerenciamiento del Grupo TYPSA.
Esta iniciativa no solo mejorará la calidad de vida en San Ignacio Guazú, sino que preservará su identidad como capital del Barroco Hispano-Guaraní para las futuras generaciones.