El Ministerio de Agricultura y Ganadería continúa impulsando la agricultura familiar, promoviendo prácticas agroecológicas sostenibles que mejoran la producción, reducen costos y fortalecen la economía rural. En este marco, capacitó a pequeños productores de Cordillera sobre técnicas orgánicas de cultivo y biopreparados. “Una huerta bien planificada puede abastecer a familias numerosas y generar excedentes para la comercialización”, sostiene el MAG.

Este abril, los técnicos de la cartera de Agricultura y Ganadería llegaron hasta la compañía San Antonio, distrito de Primero de Marzo, Cordillera, para adiestrar a los miembros del Comité de Productores San Antonio en la formación de huertas orgánicas y elaboración de biopreparados. Estas prácticas permitirán reducir costos, mejorar la producción y avanzar hacia sistemas más sostenibles en la agricultura familiar.
Durante la jornada, los productores y productoras fueron capacitados en temas clave como la importancia de contar con una huerta orgánica, el diseño de la misma, el calendario de cultivos y el control biológico de plagas, para aplicar este modelo de cultivo sostenible, que equilibra la rentabilidad económica con la protección ambiental. Asimismo, se realizó la entrega de materiales didácticos y recetas prácticas para la elaboración de productos biológicos.
Paralelamente, el MAG promueve prácticas de fortalecimiento de la huerta familiar, como una herramienta para garantizar la seguridad alimentaria, relacionada con la reducción de la pobreza y asegurar alimentos. Es decir, el acceso a alimentos suficientes y nutritivos, en forma estable, como una estrategia para combatir el hambre en el campo.
También se desarrollaron demostraciones para la elaboración de biopreparados, como purín de ortiga, ajo concentrado, mezclas de ceniza con agua y con jabón, ka’are y preparados a base de hojas de paraíso y ortiga, entre otros. La estrategia del MAG es promover el uso de biopreparados elaborados con insumos naturales disponibles en las propias fincas, como una herramienta clave para mejorar la nutrición de los cultivos, reducir costos de producción y avanzar hacia sistemas agrícolas más sostenibles.
Entre los biopreparados propuestos por el MAG figuran el purín de estiércol bovino, purín de ortiga, ajo concentrado, ceniza con jabón, hojas de paraíso, ka’are y suero de leche, que cumplen funciones como insecticidas, fungicidas, biofertilizantes y bioestimulantes.