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Luego de que se concrete el cambio de mando del presidente “progresista” de izquierda, Gabriel Boric, al líder de ultraderecha y conservador, José Antonio Kast, Chile celebrará el traspaso de poder más radical en su historia política reciente. El jefe de Estado paraguayo, Santiago Peña, acompañará la asunción del nuevo mandatario, en un marco no exento de conflictos, luego de que Lula da Silva se opusiera a participar, a último momento.

La ceremonia de transmisión del mando presidencial tendrá lugar el mediodía de este miércoles 11 de marzo, en el Congreso Nacional, ubicado en la ciudad puerto de Valparaíso, a una hora y media de la capital. En ella estarán presentes doce jefes de Estado, entre otros, el de Paraguay y el argentino Javier Milei, y más de mil invitados, entre las delegaciones extranjeras y autoridades chilenas.

Después de 36 años de gobiernos socialdemócratas y de centroderecha, que renegaron de la dictadura de Augusto Pinochet, asumirá un abogado de 60 años que llegó a la política de la mano del principal ideólogo del dictador, Jaime Guzmán, y del partido que lo cobijó en sus inicios, la Unión Demócrata Independiente (UDI).

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Bajo la promesa de que ordenará y pacificará el país ante el «caos», algo similar a la consigna de campaña de Pinochet para el plebiscito de 1988, Kast prometió instalar un «gobierno de emergencia» para enfrentar el crimen organizado, la inseguridad y la migración ilegal.

En su tercera aventura presidencial, el republicano logró alcanzar la victoria en segunda vuelta con las espaldas del Partido Republicano, que fundó hace siete años, tras haber renunciado a la UDI por apartarse de sus principios doctrinarios.

Frente a un Boric defensor a ultranza de los derechos humanos, Kast no tuvo problema en defender a violadores de derechos humanos presos en la cárcel de Punta Peuco, entre ellos a Miguel Krassnoff, condenado a más de mil años de cárcel por crímenes de lesa humanidad.

La incertidumbre sobre el futuro de estos condenados se acrecentó en los últimos días, luego que el Senado aprobó la idea de legislar la conmutación de penas a aquellos presos que tengan más de 70 años y estén aquejados de problemas de salud.

El proyecto concitó el rechazo de todos los sectores, incluso de derecha, pero será bajo el mandato presidencial de Kast que el Congreso tramitará el beneficio. Las posturas radicalmente opuestas entre Boric y Kast también se vieron reflejadas en política exterior.

El primero no dejó de criticar hasta el último día al presidente estadounidense Donald Trump. Mientras que el segundo aceptó reunirse en una cumbre de presidentes de derecha y ultraderecha de la región convocada por este, bajo el título de «Escudos de Las Américas», y que promete combatir el crimen organizado.

Las diferencias se marcan hasta en los más mínimos detalles. Kast acaba de difundir un código de vestimenta para todas las autoridades de gobierno, donde destaca el retorno de las corbatas: Boric se negó a usarla durante los 4 años de su mandato.

Para los cargos de jefatura en varias reparticiones, se instruyó oralmente que los hombres utilicen camisa, corbata y chaqueta o blazer; mientras las mujeres deberán utilizar trajes más formales, que incluyan colores sobrios y prendas como blazers, pantalones, faldas o vestidos.

Por otro lado, Kast retomará la tradición de vivir en el palacio presidencial, situación que no acontecía desde el segundo mandato de Carlos Ibáñez del Campo entre 1952 y 1958. La decisión pretende enviar una señal de sobriedad y austeridad al país.

Lula reaccionó por la invitación a Flavio Bolsonaro

El mandatario brasileño Luiz Inácio Lula da Silva debió haber partido el martes 10 de marzo con destino a Chile, para asistir a la ceremonia de asunción de Kast. Sin embargo, desistió a último momento, aun cuando los preparativos de la visita ya estaban en plena marcha y algunos miembros del personal del gobierno brasileño se encontraban en el país andino para organizar la participación presidencial.

Según trascendió, la decisión de cancelar el viaje fue realizada después de que el senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, confirmara que también fue invitado al evento e inicialmente dijo que estaría allí. El congresista está identificado como un posible candidato presidencial de Brasil.

El gobierno brasileño adujo “problemas de agenda” y decidió enviar al ministro de Relaciones Exteriores, Mauro Vieira. Esto, a pesar de que Lula tenía previsto un encuentro bilateral con Kast, con quien conversó en enero durante más de una hora durante una cumbre regional en Panamá. En este marco, el clima de la asunción quedó aun más marcado por los contundentes contrastes políticos que afectan a la región.

Fuente: @ansa.it