“Apuntamos a generar segundas oportunidades en las personas privadas de libertad, con impacto en las comunidades”, expresó el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora en “La Mañana Nacional TV”, por Paraguay TV. “Estamos reconstruyendo el tejido social”, asegura en alusión a los programas de reinserción social que implementa en el marco de la reestructuración integral del sistema penitenciario que avanza con pasos firmes en todo el país.
“Esta es una política pública que queda instalada y que marca un antes y un después en el sistema penitenciario”, asegura Nicora. “La idea es brindar mejores condiciones, respetando los derechos humanos y creyendo siempre en la posibilidad de recuperar a las personas”, sostiene.
Con el Operativo Veneratio, el Gobierno del Paraguay logró recuperar el control de la penitenciaría de Tacumbú, dominada por estructuras criminales que operaban en todo el país. Esto, en un espacio de hacinamiento donde los reclusos se dividían en clanes. Hoy, simbólicamente, los espacios que antes eran “celdas VIP” de los líderes criminales funcionan oficinas donde se administra y se llevan adelante distintos programas de reinserción social de las personas privadas de libertad (PPL).
“El sistema penitenciario es el producto de la ausencia o presencia o ausencia del Estado. Ya tuvimos mucho resultado de ausencia en los centros”, dijo Nicora. “El Estado había perdido su soberanía”, acordó en la entrevista con Héctor Riveros.
Para evitar que vuelvan a instalarse estructuras criminales en las cárceles, el Ministerio de Justicia continúa aplicando el trabajo de identificar y separar a los líderes de estructuras criminales, a quienes se destinan los centros de máxima seguridad. Por otra parte, el ministro asegura que la implementación de políticas públicas del actual Gobierno –en materia de educación, vivienda, salud y otros- son fuentes de oportunidades “que probablemente las personas que hoy están privadas de libertad no tuvieron”.
“Hoy estamos haciendo tratamiento contra las adicciones en penitenciarías, en marco del Plan Sumar, porque la adicción y criminalidad están estrictamente ligados. Esto es algo sin precedentes dentro del sistema”, asegura Nicora.
Nuevo modelo de gestión penitenciaria

Otro hito del Gobierno del Paraguay fue el cierre del Buen Pastor, una penitenciaría que funcionó 106 años en una situación de vulnerabilidad de derechos humanos, con celdas compartidas indefinidamente y donde en un comedor para 20 personas comían 80, y se turnaban para usar un baño. Además, los niños vivían –con sus madres- en estado de hacinamiento.
Las reclusas fueron trasladadas Complejo Penitenciario para Mujeres Privadas de Libertad, un centro que ofrece capacidad para más de 1.200 internas, con módulos diferenciados, aulas educativas, talleres laborales, salas para atención médica, incluso con equipamientos quirúrgicos, entre otros. Al complejo “Serafina Dávalos” de Coronel Oviedo, fueron las reclusas con hijos, embarazadas, o con problemas de salud. Es un centro enfocado en la rehabilitación, maternidad y reinserción social.
Este 2026, en un trabajo conjunto con la Gobernación del Guairá, el Ministerio de Justicia se prepara para habilitar un nuevo pabellón destinado a mujeres en la Penitenciaría Regional de Villarrica. La obra forma parte del Nuevo Modelo de Gestión, basado en el respeto a los derechos de las personas privadas de libertad.
“La sociedad quiere ver a los reclusos haciendo algo útil”

En Cordillera, los reclusos trabajaron para poner a punto las escuelas para el inicio de clases. “Agradecemos la oportunidad. Lo que hayamos hecho en el pasado queda allí. Lo que queda es el presente, y vamos a brindar lo mejor que hemos aprendido”, dijo una de las personas privadas de libertad. La iniciativa se realizó en 35 escuelas. “Esto cambia la percepción de la ciudadanía, que quiere ver a los reclusos haciendo algo útil para la sociedad”, dijo Nicora.
El Ministerio de Justicia lleva adelante distintos programas de reinserción, en coordinación con organizaciones civiles, universidades, iglesias y otros. “Nosotros creemos en las segundas oportunidades. Todo el apoyo de los programas de reinserción apuntan a la reivindicación, y tenemos testimonios de eso”, refirió el titular del MJ. Puso de ejemplo el caso de un recluso artista, Hector Jaramillo, a quien se apoyó con capacitación e insumos y ahora está pintando obras de arte en una capilla.