El presidente Santiago Peña lideró la ceremonia de reconocimiento y ascenso de oficiales superiores de la Policía Nacional, destacando su trayectoria, compromiso y vocación de servicio en un acto cargado de simbolismo institucional.
La ceremonia, realizada en presencia del ministro del Interior Enrique Riera, el cardenal Adalberto Martínez Flores, viceministros, el comandante general César Roberto Cilguero, el comandante de las Fuerzas Militares General César Augusto Moreno Landaira, autoridades, embajadores, agregados policiales y familiares, rindió homenaje al esfuerzo y disciplina de los ascendidos.
Durante el evento, se enfatizó que estos ascensos reconocen no solo el mérito individual, sino el liderazgo con integridad y sencillez que guiará a la institución en su misión constitucional de proteger a la ciudadanía. «El nuevo grado implica mayor responsabilidad en el servicio a la patria», se resaltó, evocando el sacrificio de los 580 mártires policiales que dieron su vida por el deber.
Seguridad, pilar del desarrollo paraguayo
La Policía Nacional se posiciona como garante del orden público y la estabilidad social. Una institución profesional genera confianza ciudadana, atrae inversiones, impulsa el turismo y acompaña el crecimiento económico del país, según lo subrayado en la ceremonia.
Los oficiales ascendidos agradecieron al presidente Peña, al ministro Riera, al Comando Institucional y a la Cámara de Senadores por el acuerdo constitucional. Destacó la promoción de cuatro mujeres, sumándose a seis comisarias generales, para totalizar diez en altos mandos, un hito en la equidad de la fuerza.
No faltó el reconocimiento al apoyo familiar, «pilar esencial» en la carrera policial.
Al cierre, los nuevos mandos reafirmaron su entrega: «Seguiremos sirviendo con profesionalismo, unidad y convicción, fortaleciendo a la Policía como referente de paz y seguridad para la sociedad paraguaya».