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@fifa.com

“Con sus 25 vikingos y un mago, Noruega puede mirar más allá”, titulaba la FIFA un artículo sobre la victoria sobre Brasil. El marcador 1-2 le dio el primer pase de su historia a cuartos de final en la Copa del Mundo FIFA. También Suiza logró “romper la maldición”, y llegar a esta instancia, tras 72 años de espera.  Dos sorpresas que marcan cómo se va transformando el interés de los aficionados del fútbol en todo el planeta.

“Impulsada por unos jugadores con un corazón enorme y un Erling Haaland espectacular, Noruega eliminó a Brasil y se clasificó para los cuartos de final de la Copa Mundial 2026”, publicó la FIFA.

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Este domingo, en los octavos de final de la Copa Mundial de la FIFA 2026, los noruegos tuvieron que capear varias tormentas frente a Brasil, pero se mantuvieron fieles al legado vikingo que reivindican. No por nada, la coreografía de su hinchada, que simula el trabajo de remo que los antiguos navegantes debían realizar en equipo, se convirtió en uno de los espectáculos más llamativos de este Mundial.

«Nunca habría imaginado vivir algo así», confesó Erling Haaland, el héroe de la noche una vez más, tras marcar los dos goles del partido. «Es una sensación extraña darme cuenta de que hemos eliminado a Brasil», confiesa.

De vuelta en la gran cita mundialista por primera vez en 28 años, los jugadores noruegos llegaron con plena confianza tras una fase de clasificación impresionante. El seleccionador de Senegal, Pape Thiaw, no dudó en calificar a Noruega como «el mejor equipo europeo del momento», palabras que muchos acogieron con cierto escepticismo.

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Sin embargo, frente a Brasil, pentacampeón del torneo y respaldado por una afición que constituía una amplia mayoría en el Estadio de Nueva York/Nueva Jersey, los vikingos mantuvieron una serenidad sorprendente. Teniendo en cuenta su dinámica reciente. Pero, ¿fue realmente una gran sorpresa su clasificación?

«Teniendo en cuenta el equipo y los jugadores con los que contamos, sabíamos que sería un partido igualado», respondió en exclusiva a la FIFA el joven Andreas Schjelderup. «Por suerte para nosotros, salimos victoriosos, y en mi opinión fue merecido. Por supuesto, también hay que rendir homenaje a Brasil, que es un equipo magnífico», dijo el futbolista noruego.

De hecho, si Brasil hubiera abierto el marcador este domingo, no habría sido ninguna sorpresa. Los hombres de Carlo Ancelotti vieron primero cómo Bruno Guimarães fallaba un penalti, mientras que Vinicius Junior y, posteriormente, Endrick perdieron sus duelos ante un Ørjan Nyland imperial. Pero Noruega se enfrentó al caos. Las oleadas rivales, los vientos en contra, los duelos, los segundos balones… Nada la desestabilizó.

Desde hoy, en Noruega, el 5 de julio de 2026 marca “un antes y un después”, ya que nunca antes los escandinavos habían llegado tan lejos en un torneo internacional. Erling Haaland se convirtió en el primer jugador, desde Gerd Müller de Alemania Occidental en México 1970, en anotar siete goles en sus primeras cuatro participaciones en un Mundial.

“Todo se trata de mantener la concentración. Me digo a mí mismo que la oportunidad llegará. Simplemente seguimos presionando hacia adelante. Espero que todos los jóvenes (de su país) entiendan que jugar para Noruega es lo que más orgullo les dará en toda su vida”, dijo Haaland a la prensa.

Suiza rompe la maldición de los octavos

Tras nada menos que 72 años de espera, la Selección Suiza vuelve a clasificarse por primera vez para los cuartos de final de una Copa Mundial de la FIFA 2026. La victoria decisiva sobre Colombia en la tanda de penales no se logró con un espectáculo ofensivo, sino más bien gracias a un trabajo en equipo sereno y cohesionado, cuyos cimientos se habían ido forjando a lo largo de muchos años.

«Ha sido un largo camino que nos llena de orgullo; llevamos mucho tiempo esperando escribir una historia así», explicó Granit Xhaka, visiblemente aliviado, tras el partido. «Llevamos participando en fases finales desde 2014 y por fin lo hemos conseguido. Eso es exactamente lo que nos propusimos desde el principio».

El jugador suizo con más partidos internacionales a sus espaldas ya había participado tres veces con la selección nacional en una justa mundialista antes de la fase final en Norteamérica. En esas tres ocasiones superó la fase de grupos, pero en todas ellas su trayectoria terminó en octavos de final.

A las veteranas estrellas en torno a Xhaka, Manuel Akanji, Breel Embolo y Ricardo Rodríguez se fueron sumando con el tiempo jóvenes jugadores con ganas de triunfar, como Johan Manzambi, Dan Ndoye y Ardon Jashari, y juntos lograron por fin romper la maldición de los cuartos de final.

«Creo que la generación que tenemos ahora es una muy especial», elogió el capitán suizo a su equipo. «A los jugadores veteranos nos impulsan los jóvenes y, al mismo tiempo, tenemos que ser un ejemplo para ellos día tras día, partido tras partido. Por supuesto, intentamos transmitirles nuestra experiencia, pero sobre todo la mentalidad de que, a este nivel, en este fútbol de élite, todo es posible a pesar de que seamos una nación pequeña«.

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«Que una nación tan pequeña pueda estar a la altura en un escenario tan importante es un privilegio increíble», declaró radiante Gregor Kobel, tras haber contribuido de forma decisiva al éxito de los suizos con su actuación, que le valió el título del Mejor Jugador del Partido Michelob Ultra Superior, y con la parada de un penalti.

«Todos y cada uno de los que hoy han estado sobre el terreno de juego, pero también todos los que estaban en la banda y en el cuerpo técnico, han hecho un trabajo enorme, y no solo durante este Mundial».

El equipo de Yakin no desplegó precisamente un fútbol mágico contra los colombianos, pero jugó prácticamente sin cometer errores, sobre todo en defensa, salvo un despiste de Xhaka. En cambio, gracias a un esfuerzo colectivo durante los 120 minutos, mantuvieron la portería a cero y demostraron tener más sangre fría en la tanda de penales.

«Estoy seguro de que todos hemos sentido que somos una unidad y que nos apoyamos mutuamente», subrayó Kobel. «Estamos unidos, tenemos unos chicos estupendos, somos un equipo fuerte y creo que todo el mundo lo nota», agregó.

Ahora, a Suiza le toca enfrentarse a la selección de Lionel Messi, a la Argentina campeona del mundo, pero Xhaka se muestra confiado: «Creo que ya ha habido muchas sorpresas en este torneo y ahora hemos alcanzado nuestro primer objetivo», explicó. «Ahora nos espera un rival muy difícil, con uno de los mejores jugadores del planeta, pero cuando llegas a cuartos de final, las ganas son aún mayores que antes», dice el capitán de la selección de Suiza.

“Celebran la alegría del fútbol”

En Italia, una encuesta aplicada a la zona de Tirol del Sur, reveló que ante la ausencia del país en el Mundial y de la eliminación de Alemania, la población se decanta por Noruega, pero no necesariamente por ser el favorito a llevarse la copa a casa. Muchos están fascinados con los equipos menos favoritos, Noruega y Suiza.

El exgobernador Luis Durnwalder (SVP) explica: «Es un placer verlos jugar, porque lo hacen con la alegría de quienes no solo piensan en el dinero, sino también en divertirse». «Aunque el título finalmente se lo lleven España o Francia, este Mundial será recordado por los equipos más modestos que, como David contra Goliat, vencieron a los favoritos», añade.

“A diferencia de muchos países con una gran tradición futbolística, en los últimos años Noruega ha invertido mucho en fútbol callejero, desarrollo juvenil y formación de entrenadores. Y es bonito ver cómo los aficionados noruegos de todo el mundo reman, celebran el culto a los vikingos y simplemente están orgullosos de ser noruegos”, comenta la concejala de Tirol del Sur, Ulli Mair, quien también se muestra fascinada por el fútbol de Haaland y compañía.

Fuentes: @fifa.com @ansa.it