
“Moscú debe llegar a un acuerdo, haré todo lo posible”, dice Donald Trump en el G7. El presidente estadounidense admite haber estado “centrado en Irán”, pero sostiene que esa cuestión “ya quedará atrás”. La prioridad ahora es poner paz entre Rusia y Ucrania. “No me gusta ver morir 25 mil jóvenes por mes”, dice.
Los líderes del G7, reunidos en Evian, Francia, expresaron este martes su voluntad común de intensificar la presión sobre Moscú para poner fin a la guerra en Ucrania, mientras que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió “hacer todo lo posible para lograrlo”, durante el encuentro que contó con la participación del presidente ucraniano Volodímir Zelenski.
La cumbre del G7 inició el 15 de junio y se extiende hasta el 17, en la ciudad francesa de Evian-les-Bains, cerca de Suiza, con la presencia de los líderes de los países, así como del jefe de la diplomacia de la UE y ministros de Brasil, Canadá, los Emiratos Árabes Unidos y Turquía.
“Estados Unidos estuvo centrado en Irán”, reconoció Trump. Sin embargo, aseguró que esa cuestión «ya quedará atrás», luego de que Washington alcanzara el domingo un memorando de entendimiento con Teherán para poner fin a la crisis en Medio Oriente. «Haré todo lo que pueda» para terminar con la guerra en Ucrania, afirmó ahora Trump, quien consideró que «Rusia debería llegar a un acuerdo».




El mandatario estadounidense explicó que lo impulsa la cifra «fenomenal» de muertos tanto rusos como ucranianos. «La única razón por la que me involucro es porque no me gusta ver morir a 25.000 jóvenes cada mes», agregó.
Trump, que en el pasado se mostró relativamente conciliador con el presidente ruso Vladimir Putin, mantuvo este martes una reunión de unos 20 minutos con Zelenski, con quien tiene una relación compleja. El último encuentro entre ambos se había producido a fines de diciembre en la residencia del magnate estadounidense en Mar-a-Lago, Florida.
Con el objetivo de presionar a Putin, los líderes del G7 acordaron «incrementar la presión» mediante sanciones dirigidas al sector de los hidrocarburos, principal fuente de financiamiento del esfuerzo bélico ruso en Ucrania.
Asimismo, los países del grupo acordaron «respaldar la dinámica favorable a Kiev sobre el terreno mediante el suministro de sistemas de defensa antiaérea, medios de protección adicionales y recursos para consolidar los avances logrados», añadió la misma fuente.
«Es extraordinario que todos comprendan que Rusia no va a ganar y que debemos presionar a Putin para que ponga fin a esta guerra», reaccionó Zelenski, a quien el presidente francés Emmanuel Macron invitó a permanecer hasta la clausura de la cumbre, prevista para el miércoles.
El mandatario ucraniano llegó el martes por la mañana a Evian, en los Alpes franceses, con el objetivo de convencer a las principales potencias industrializadas —Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido— de alinearse de manera unánime con la causa ucraniana.
Zelenski fue recibido calurosamente por Macron en los jardines del Hotel Royal, a orillas del lago Lemán, antes de mantener una reunión bilateral de unos 20 minutos. Tras los ataques rusos que dejaron numerosas víctimas el lunes en Ucrania, el presidente ucraniano había reclamado «más presión sobre el agresor y más apoyo a la defensa aérea de Ucrania».
Hasta ahora, dentro del G7, solo los países europeos y Canadá habían manifestado un respaldo incondicional a Kiev. El primer ministro británico, Keir Starmer, anunció este martes que Reino Unido suministrará uranio enriquecido a Ucrania para sus centrales nucleares y aplicará nuevas sanciones contra Rusia.
Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, anunció nuevas sanciones dirigidas contra la denominada «flota fantasma» rusa, los ingresos energéticos de Moscú, su industria de defensa y actores vinculados a campañas de desinformación. «Lo digo con toda la prudencia y la cautela necesarias: Por primera vez, podría estar abriéndose, lentamente, una ventana para la diplomacia», declaró el lunes el canciller alemán Friedrich Merz.
En un gesto hacia el mandatario estadounidense, Merz le obsequió el martes por la mañana una camiseta de la selección alemana de fútbol con el número 47, en referencia al hecho de que Trump es el 47.º presidente de Estados Unidos.
Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, sostuvo que Rusia muestra señales de debilitamiento. Hasta el momento, sin embargo, Putin se ha mantenido inflexible. En este marco, este lunes, Zelenski propuso reunirse con su homólogo ruso en Estados Unidos.
“Hemos discutido con el presidente Trump la posibilidad de organizar un encuentro de este tipo en Estados Unidos, en un formato que sería mucho más difícil para Putin rechazar”, escribió Zelenski en la red social X. “Veremos qué resulta de ello”, agregó.
Por otro lado, la situación en Medio Oriente también sigue ocupando un lugar central en la agenda de los jefes de Estado y de Gobierno reunidos en Evian, quienes abordarán el tema junto a los líderes de Egipto, Qatar y Emiratos Árabes Unidos, invitados a participar de la cumbre.
La cumbre del G7 cuenta con la participación del canciller alemán Friedrich Merz, el presidente del Consejo Europeo Antonio Costa; el presidente estadounidense Donald Trump; el presidente francés Emmanuel Macron; el primer ministro canadiense Mark Carney; el presidente de los Emiratos Árabes Unidos; el jeque Mohamed bin Zayed al-Nahyan; la primera ministra italiana Giorgia Meloni; la primera ministra japonesa Sanae Takaichi; la presidenta de la Comisión Europea Ursula von der Leyen; y el emir de Qatar, el jeque Tamim bin Hamad al-Thani.
“Pronto” se publicará el acuerdo con Irán
El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, prometió revelar pronto los puntos del acuerdo preliminar con Irán que conducirá a un cese de fuego definitivo en el Medio Oriente. “No solo será público, sino que haremos una conferencia de prensa para leerlo, palabra por palabra. ¡Es un documento muy importante!”, señaló Trump.
Durante la reunión del G7, en Francia, el presidente Trump aseguró que la fase de las negociaciones, prevista para comenzar tras la firma del acuerdo preliminar el 19 de junio, en Suiza, será «aún más fácil». También negó que Estados Unidos se haya comprometido a pagar a Irán 300.000 millones de dólares por la guerra, y añade que Washington no tiene «ninguna obligación» de invertir en la República Islámica. «Son noticias falsas difundidas por los demócratas», aseguró.
Al mismo tiempo, subrayó que Irán «es un país que merece respeto» y que sus nuevos líderes «son personas fuertes e inteligentes, probablemente mucho más astutas» que los anteriores. Al comienzo de la guerra, un ataque estadounidense e israelí contra Teherán acabó con la vida del líder supremo iraní, Ali Khamenei, quien finalmente fue reemplazado por su hijo Mojtaba Khamenei, considerado por los observadores como aún más radical que su padre.
«No están radicalizados y creo que ayudarán a su país. No creo que vaya a haber un cambio de régimen. Ya hemos visto cambios de régimen en el pasado que no han funcionado», dijo Trump.
Un punto de incertidumbre respecto al acuerdo sigue siendo el Líbano: Irán sostiene que el alto el fuego incluye el conflicto entre Israel y Hezbolá, pero el primer ministro Benjamin Netanyahu aún no ha aclarado si respetará el compromiso entre Teherán y Washington.
Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró que la ocupación israelí del sur del Líbano «constituye una violación del memorando de entendimiento» con Estados Unidos y que cualquier nuevo ataque provocará una respuesta de Teherán.
Meloni y Trump conversan: se recompone la alianza
La primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, mantuvieron una reunión al margen de los líderes del G7. Según fuentes diplomáticas italianas, el diálogo no incluyó «súplicas ni presiones», sino que fue un «intercambio útil» para encontrar posiciones.
«El principio de la unidad occidental es absolutamente necesario en este momento de grandes crisis internacionales», reafirmó Meloni, con relación a las críticas que se lanzaron mutuamente el pasado abril, lo que enfrió las relaciones entre Estados Unidos e Italia.
El diálogo tiene lugar semanas después del conflicto motivado principalmente por la negación del uso de una base estadounidense en Sicilia para operaciones militares en Oriente Medio, en marco de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, y las críticas de Trump al Papa León XIV. Hoy todo eso forma parte del pasado, con Trump y Meloni camino nuevamente al entendimiento.
Fuentes: @ansalatina @ansabrasil