Hace 28 años, Don Adolfo Ramón Ávalos dio sus primeros pasos en la producción agrícola, en Tavapy, Alto Paraná. Solo tenía una pequeña media sombra y 500 plantitas. Con el paso del tiempo, logró diversificar y aumentar su capacidad de cultivos, y hoy sus productos se comercializan en distintos puntos del país. La suya es una historia de crecimiento impulsado por el Programa del Gobierno Jepytaso.

Cada quince días, la familia de Don Adolfo Ramón cosecha alrededor de 5.000 kilos de locote y, por temporada, la producción de repollo alcanza a 500 o 600 bolsas. La inclusión financiera y el acompañamiento técnico constante, facilitados por el programa Jepytaso, a través del Crédito Agrícola de Habilitación y la Agencia Financiera de Desarrollo, ayudaron a mejorar la productividad.
Hoy, la familia de Don Adolfo Ramón cultivan locote, repollo, sandía y mandioca. Pero no solo aumentó y diversificó la capacidad de la finca, a través del programa Jepytaso también se apuntó a elevar la calidad de los productos, que hoy llegan hasta el Mercado de Abasto de Asunción, entre otros puntos del país, con mucha competitividad.
La historia de Don Adolfo Ramón es como la de muchos otros beneficiarios del respaldo financiero que ofrece el Programa Jepytaso, que busca apoyar a los pequeños y medianos productores de la agricultura familiar, las cooperativas, mipymes rurales, trabajadores independientes y cuentapropistas.
La iniciativa ofrece créditos con tasas más bajas de lo habitual, plazos extendidos y periodos de gracia, además de incluir asistencia técnica especializada y el respaldo de garantías a través del Fogapy.
“El verdadero valor diferencial de Jepytaso está en su enfoque integral. No se limita a entregar un crédito, sino que brinda un acompañamiento técnico constante que ayuda a mejorar la productividad, elevar la calidad de los productos y aumentar la competitividad en el mercado”, enuncia el CAH.
Los productores no solo acceden a financiamiento, sino que también cuentan con las herramientas necesarias para mejorar su producción, la calidad de sus productos y desarrollar proyectos de manera sostenible.
El programa priorizar la producción de hortalizas, frutas, mandioca, granos, flores, caña de azúcar, yerba mate, leche y miel; así también, rubros pecuarios como el bovino, la piscicultura, porcinos, ovinos, caprinos y aves. Esto permite dinamizar las economías locales, fortalecer la seguridad alimentaria y promover la diversificación productiva en distintos territorios del país.
El programa también contempla el apoyo a emprendedores que deseen proveer productos y servicios al programa Hambre Cero, para mejorar la calidad de la alimentación escolar y generar mercados estables para los agricultores.
El programa será implementado por la Agencia Financiera de Desarrollo (AFD), el Crédito Agrícola de Habilitación (CAH), el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) y el Fondo de Garantía del Paraguay (FOGAPY), con apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Ministerio de Industria y Comercio (MIC). Fue desarrollado con la participación del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (SENAVE) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG).