En el marco de las tareas de patrullaje y monitoreo de la biodiversidad, guardaparques y técnicos de la División de Áreas Protegidas de ITAIPU rescataron un ejemplar de mbói jagua (Eunectes murinus) que se encontraba atrapado en una red de pesca en un curso hídrico del departamento de Canindeyú.
El rescate se realizó tras la notificación de pescadores de la zona, quienes alertaron sobre la presencia del animal inmovilizado. Gracias a la rápida intervención del equipo de la Entidad, la serpiente fue liberada sin mayores complicaciones y derivada al Centro de Investigación de Animales Silvestres (CIASI) de ITAIPU, en Hernandarias, donde se realizará una evaluación de su estado de salud.
Se trata de una hembra de 3,6 metros de longitud y 20 kilos. La mbói jagua, una serpiente constrictora de la familia Boidae, es característica de los ecosistemas acuáticos y humedales del país y cumple un rol ecológico clave como reguladora de poblaciones de peces, aves y otros vertebrados.
Su presencia también es un indicador de la salud ambiental y de la riqueza biológica de los recursos hídricos. El Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADES) clasifica a la especie como “amenazada de extinción”; entre las principales amenazas figuran la destrucción de hábitats y la caza motivada por el temor o el desconocimiento.
La División de Áreas Protegidas de ITAIPU resaltó además el aporte de los pescadores locales en la conservación de los ecosistemas acuáticos, subrayando que la protección de la biodiversidad depende del trabajo conjunto entre instituciones públicas, comunidades y usuarios de los recursos naturales.
Desde la Entidad se recordó la importancia de respetar las disposiciones legales sobre la actividad pesquera y de adoptar prácticas responsables que garanticen la conservación de los recursos para las generaciones presentes y futuras. “La protección de especies como la mbói jagua y de sus hábitats es una responsabilidad compartida”, indicó el comunicado institucional.