Skip to main content

PARAGUAY TV

@FIFAcom

Nuevamente, los aficionados de Japón sorprendieron en la Copa Mundial de la Fifa 2026 cuando, tras el pitazo final del partido contra Países Bajos, no abandonaron el estadio como hizo la mayoría: se quedaron a limpiar cada sector de las tribunas hasta que dejarlas impecables. Para los organizadores, es una costumbre que no deja de asombrar. “La razón por la que los hinchas japoneses limpian el estadio después de cada partido: Respeto”, publicó la Fifa.

@FIFAcom
@FIFAcom

“Es por cultura, es respeto hacia los jugadores, los aficionados y también hacia el estadio. Para nosotros es un honor de estar aquí y no quisiéramos responder dejando desorden y basura”, explicó una hincha de los “Samuráis Azules” (o Samurai Blue), como llaman a la selección nipona, en homenaje a su tradición guerrera.
Lo cierto es que el estadio quedó impecable. Ni siquiera la discapacidad física impide a los japoneses aplicar esta práctica. Entre los videos difundidos se ve a un joven aficionado en silla de ruedas que también recogía basura de las gradas. La misma buena costumbre aplicaron futbolistas miembros de la selección de Japón, que tras el partido, y a pesar del cansancio, dedicaron un tiempo para ordenar el vestuario y dejarlo tan impecable como lo encontraron.
Ya en 2022, la Fifa había otorgado un premio a los hinchas de la selección nipona, Chonmage, por su labor de limpieza. “Tienen una larga tradición de limpieza. Un extraordinario ejemplo de civismo por parte de los simpatizantes de Japón”, publicó en ese marco, la organización del Mundial de Fútbol.
La limpieza tras cada competencia internacional es una práctica de larga tradición entre los espectadores nipones, como resultado de un proceso educativo iniciado en los primeros años de la infancia. Los niños son los responsables de limpiar sus propias aulas y áreas comunes en todas las escuelas de Japón, desde sus primeros años, como parte la su formación ciudadana.
Limpian aulas, pasillos e incluso baños, en marco de un trabajo en equipo para la sostenibilidad institucional, y para aprender respeto, responsabilidad y habilidades sociales. Hay historias de niños que superaron lo requerido, cuidando incluso del entorno, en un esfuerzo por demostrar su entusiasmo por mejorar la calidad de vida de otras personas. Hoy esos valores se ponen en vidriera, con la Copa del Mundo.
Además, también circulan actualmente en las redes videos de celebración en Japón, ante el empate contra Países Bajos. Una multitud espera en las veredas, ante una pantalla gigante, y apenas se pone el semáforo en verde, corre a la bocacalle para saltar, gritar y cantar, pero solo por unos segundos. En cuanto el semáforo vuelve al rojo, todos dejan libre la avenida para que los vehículos puedan circular con normalidad. “Disciplina, respeto y alegría”, comentan en redes.