La Universidad Nacional de Asunción (UNA) pondrá en marcha en agosto un proyecto internacional de USD 1,85 millones para combatir la Pyricularia del trigo —una enfermedad fúngica conocida como “brusone”— que, en condiciones favorables, puede destruir entre el 60% y el 100% de los cultivos, advirtieron investigadores.
El gerente del proyecto, Dr. Julio César Iehisa, aseguró que el cambio climático y la llegada del fenómeno “El Niño” podrían agravar la amenaza. “Este hongo se está expandiendo a diferentes regiones del mundo y el aumento de la temperatura puede ampliar las condiciones donde puede crecer”, explicó Iehisa, y añadió que años con características similares a El Niño suelen multiplicar los daños.
La brusone prospera en ambientes cálidos y húmedos. En Paraguay, la enfermedad está presente desde hace años, pero preocupa que la producción nacional dependa hoy de una única fuente genética de resistencia. “Los patógenos evolucionan; si seguimos utilizando siempre el mismo mecanismo de defensa, llegará un momento en que dejará de funcionar”, advirtió el especialista.
Frente a ese riesgo, un equipo científico paraguayo-japonés trabajará en el desarrollo de nuevas variedades de trigo con múltiples genes de resistencia. El proyecto también evaluará los fungicidas más eficientes y tecnologías innovadoras para la protección temprana de las plantas. Entre las pruebas más destacadas estará la evaluación de activadores de defensa vegetal que se usan en Japón para arroz y que podrían adaptarse al trigo en Paraguay.
La iniciativa, financiada por el Gobierno del Japón a través del programa SATREPS, se extenderá hasta 2031. Las primeras zonas de intervención serán los departamentos de Alto Paraná e Itapúa, con perspectivas de ampliación a otras regiones del país.
Los investigadores esperan que los resultados contribuyan a proteger una producción nacional que supera el millón de toneladas anuales y que constituye una de las principales actividades agrícolas de invierno en Paraguay. El proyecto busca así reducir la vulnerabilidad del sector frente a episodios climáticos extremos y la evolución de los patógenos.