Ante la confirmación de cuatro casos de botulismo de origen alimentario en Asunción, distintas instituciones del Gobierno coordinan una investigación epidemiológica y sanitaria, y alertan a la población de ante posibles síntomas de la grave enfermedad. Por otra parte, la Sociedad Paraguaya de Neurología emitió recomendaciones dirigidas a la población, a las autoridades sanitarias y a profesionales de la salud, para fortalecer la prevención, vigilancia y respuesta oportuna.
“El botulismo es una enfermedad poco frecuente, pero potencialmente grave y prevenible. Reconocer los factores de riesgo y los signos de alarma es fundamental para una consulta temprana y una adecuada atención médica”, indica la Sociedad Paraguaya de Neurología. Esto, ante los cuatro casos de adultos actualmente internados por botulismo, luego de consumir alimentos de un establecimiento comercial de Asunción.
Con la notificación de los casos, la Dirección Nacional de Vigilancia Sanitaria (Dinavisa), el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) y el Laboratorio Central de Salud Pública (LCSP) iniciaron de inmediato un trabajo conjunto con el objetivo de esclarecer la situación y evitar nuevos casos. Se activaron todos los protocolos de manejo clínico, diagnóstico, investigación epidemiológica, monitoreo y de verificación sanitaria en el país.
La articulación entre Dinavisa, Senacsa y LCSP desarrollan colaboran para identificar el origen del evento, fortalecer las medidas de control y resguardar la salud de la población. Esto, teniendo en cuenta que la vigilancia epidemiológica y la investigación oportuna de estos eventos son fundamentales para identificar las fuentes de exposición, implementar medidas de control y prevenir nuevos casos.
Paralelamente, se realiza el seguimiento epidemiológico y el acompañamiento clínico a las personas afectadas, quienes reciben atención especializada en cuidados intensivos y en sala de internación común. Tambien se llevan adelante tareas de inspección, trazabilidad, toma de muestras y análisis técnico, además de los procedimientos sanitarios y administrativos establecidos.
En este contexto, el Ministerio de Salud recuerda a la ciudadanía la importancia de reportar posibles síntomas y dar seguimiento a toda la información sobre los casos a través de los canales oficiales de la Dirección General de Vigilancia de la Salud, conforme avance la investigación. Portal web @dinavisa.gov.py/ y cuenta en las redes sociales: @DINAVISApy
Salud también advierte sobre la necesidad de adquirir productos alimenticios exclusivamente de establecimientos habilitados, verificando las condiciones de conservación para evitar el consumo de alimentos que presenten alteraciones en su envase o características inusuales.
En entrevista para medios de comunicación, el viceministro de Rectoría y Vigilancia de la Salud, doctor José Ortellado, recomendó a las personas desechar productos comprados en el centro comercial sospechado durante el mes de mayo y mantenerse atentas ante posibles síntomas. “Tenemos no más de tres días para hacer el diagnóstico y utilizar la antitoxina, según el protocolo de tratamiento”, indicó.
Recomendaciones de la SNP
En un comunicado, la Sociedad Paraguaya de Neurología, SNP, se dirige a las autoridades sanitarias para solicitar “fortalecer los controles sobre la elaboración, conservación y comercialización de alimentos, especialmente conservas caseras y productos procesados en condiciones no reguladas. Asimismo, consideramos fundamental garantizar métodos diagnósticos adecuados y la disponibilidad oportuna de antitoxina botulínica”.
Por otra parte, la Sociedad Paraguaya de Neurología se dirige a la población en general con estas recomendaciones: Evitar el consumo de alimentos con envases abombados, mal cerrados o con aspecto anormal, mantener una adecuada higiene y conservación de los alimentos, y no ingerir productos que hayan permanecido prolongadamente a temperatura ambiente.
Síntomas a tener en cuenta
El Ministerio de Salud, a través de Dinavisa, informa que el botulismo alimentario es una enfermedad grave y que puede ser letal. Se produce por el consumo de alimentos contaminados con una toxina producida por la bacteria anaerobia Clostridium botulinum, generada por las malas condiciones de conservación o envase sin los cuidados térmicos necesarios para destruir las esporas.
No es una enfermedad contagiosa y los síntomas suelen aparecer entre 12 y 36 horas después de la ingesta del alimento contaminado, aunque en algunos casos pueden manifestarse varios días después. En adultos y niños mayores, se caracteriza por presentarse como una parálisis flácida descendente. Puede causar problemas en la vista, con visión doble o borrosa, párpados caídos; dificultad para hablar o tragar la saliva (la persona arrastra las palabras y le cuesta expresarse con claridad).
Además, las personas pueden sentir la boca marcadamente seca sin causa aparente y debilidad muscular que comienza en la cabeza (rostro y cuello) y va bajando progresivamente hacia los brazos, el pecho y el torso.
Ante posibles casos, la Sociedad Paraguaya de Neurología recomienda a los profesionales de salud “mantener una alta sospecha clínica, notificar y promover el diagnóstico y tratamientos tempranos, como factores clave para reducir complicaciones”.