Recoleta hizo historia en la Copa Sudamericana. En su primera experiencia internacional, contra todo pronóstico y con mucha humildad, logró finalizar como líder de un grupo que compartía con gigantes del continente como San Lorenzo de Almagro y Santos, que tiene en sus filas al mismísimo Neymar y debió conformarse con el segundo puesto.

Recoleta sabía que llegaba con limitaciones a esta experiencia copera y manejó las situaciones con mucha inteligencia. Tal es así que su entrenador, Jorge González, consciente de la necesidad de sumar puntos en el torneo local, se animó a presentar un equipo alternativo en su visita al Santos, en el estado de São Paulo, y logró rescatar un valioso empate ante el atónito público brasileño, que reclamó con dureza a sus jugadores.
El Canario llegó con 5 puntos a su visita al Nuevo Gasómetro y, ya con la posibilidad de utilizar lo mejor de su plantel tras la culminación del torneo Apertura, no se achicó y decidió guapearle al San Lorenzo de Almagro, con Orlando Gill custodiando la portería.

Allan Wlk fue el encargado de abrir el marcador a los 36 minutos, y sus compañeros se encargaron de sostener la ventaja hasta el final del compromiso. El 0-1 incluso pudo ampliarse, ya que Gill derribó a Monzón dentro del área y el árbitro colombiano Carlos Ortega sancionó la pena máxima. Sin embargo, el propio Gill se reivindicó atajándole el penal a Wlk tras 13 minutos de adición. Ya fue para la anécdota, ya que la histórica clasificación del equipo funebrero estaba consumada.
🤩⚽️🐤 La jugada de la noche: el gol de Allan Wlk que metió a @recoleta_club en Octavos@CocaColaAr 🏆 CONMEBOL #Sudamericana | #LaGranConquista pic.twitter.com/OruG6nsqwq
— CONMEBOL Sudamericana (@Sudamericana) May 27, 2026