
El presidente estadounidense lanzó advertencias ante la falta de un acuerdo de paz con Irán, abriendo una ventana de esperanza. “Hay un régimen completamente nuevo en el país, prevalecen mentes diferentes, más agudas y menos radicalizadas. Tal vez suceda algo maravilloso y revolucionario”, dijo. Sin embargo, los analistas se muestran pesimistas. “Esta noche morirá toda una civilización. No quiero que suceda, pero es probable”, publicó recientemente Trump, en la red Truth.
Hoy, más que nunca, el mundo vigila los acontecimientos en el Medio Oriente, minuto a minuto. Incluso los negociadores parecen haber perdido la esperanza ante la posibilidad de que Irán ceda a la exigencia de Donald Trump de reabrir el estrecho de Ormuz antes de la fecha límite. En este caso, se allanaría el camino para que Estados Unidos bombardee la infraestructura energética iraní. Este es el análisis de Wall Street Journal, tras el rechazo de Irán al plan de Trump y la presentación de una contrapropuesta de 10 puntos.

También el embajador de Irán en Pakistán, Reza Amiri Moghadam, afirmó que «los esfuerzos para poner fin a la guerra se encuentran en una fase crítica y delicada», y calificó los esfuerzos del gobierno de Islamabad como “positivos y constructivos para poner fin a la guerra”. Sin embargo, ante la falta de acuerdo, los ataques recrudecen.
Durante la noche, Arabia Saudita interceptó y destruyó cuatro misiles balísticos. Bombarderos B-2 lanzaron miles de kilos de bombas antibúnker sobre un complejo subterráneo de la Guardia Revolucionaria; y un memorando diplomático afirma que el líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, se encuentra inconsciente y recibe tratamiento médico en la ciudad de Qom.
El Pentágono está ampliando la lista de objetivos energéticos iraníes, incluyendo instalaciones que suministran energía y combustible tanto a civiles como a militares, en lo que se considera una forma de evitar posibles cargos por crímenes de guerra. El Convenio de Ginebra permite cierta flexibilidad cuando los objetivos son utilizados tanto por civiles como por militares.
Por otra parte, en el Pentágono se debate dónde trazar la línea divisoria entre objetivos militares y civiles, como las plantas desalinizadoras, que pueden considerarse objetivos porque las fuerzas militares también necesitan agua potable.
De hecho, el gobierno norteamericano tiene una semana ajetreada en el Parlamento. Hoy, a las 16:00, el ministro de Defensa, Crosetto, informará a la Cámara de Diputados sobre el uso de las bases militares estadounidenses en Italia, tras la interrupción del tráfico aéreo en Sigonella de bombarderos con destino a Irán.
La Unión Europea expresó que «rechaza categóricamente» cualquier amenaza o ataque «contra infraestructuras civiles esenciales». Así lo declaró un portavoz de la Comisión Europea, que considera tales acciones «extremadamente peligrosas», ya que podrían afectar a «millones de personas en Oriente Medio y más allá, con el riesgo de provocar una escalada aún mayor y peligrosa».

En este marco, la UE insta a todas las partes a ejercer la «máxima moderación» para proteger a los civiles y las infraestructuras civiles, y a respetar plenamente el derecho internacional y el derecho internacional humanitario.
Nueva oleada de ataques contra Teherán
En la fecha, Estados Unidos e Israel lanzaron una nueva serie de ataques contra la capital de Irán, Teherán. Se escucharon explosiones en Parchin, al sureste de la ciudad, donde se ubican industrias militares y nucleares. Otros lugares atacados hoy incluyen Sadeghieh, Gisha, Shahrak-Gharb y Pirouzi, en diversas zonas de Teherán.
Aviones de combate sobrevuelan la capital a baja altura y se escuchan explosiones constantemente. Según informes de otras ciudades, Karaj, Shiraz, Larestan y Chabahar también fueron blanco de ataques hoy. Según informes de la agencia de noticias Mehr y los periódicos Shargh y Ham-Mihan, varias explosiones sacudieron Teherán.
«No tomen el tren hoy; sus vidas dependen de ello», adviertieron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) a los iraníes. Por otra parte, los medios iraníes informaron de múltiples explosiones tras los recientes ataques en la isla de Kharg, en el Golfo Pérsico. La agencia turca Anadolu lo confirma, mencionando a su vez a su par, Mehr, que publicó sobre varios ataques aéreos en la isla. Aún no se dispone de información sobre víctimas ni daños.
La semana pasada, el presidente estadounidense Donald Trump declaró que todos los objetivos militares en la isla de Kharg fueron «completamente destruidos». También expresó interés en «controlar» el petróleo iraní, sugiriendo que la toma de la isla de Kharg, la principal terminal de exportación de petróleo de Irán, era una de las opciones que se estaban considerando.
Al menos 3.600 personas habrían muerto en Irán desde que comenzó la guerra, en ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán desde el inicio de las hostilidades. Entre ellas al menos 1.665 civiles y 248 niños, informó The Guardian, la agencia de noticias de derechos humanos Hrana, una ONG con sede en Estados Unidos.
Fuente: @ansa.it