Chipa recién salida del horno o del tatakuá, sopa paraguaya o cocido quemado hechos en casa son algunas de las delicias irresistibles que forman parte de las tradiciones de la Semana Santa paraguaya. En este contexto, el Ministerio de Salud recuerda que comer con conciencia y cuidar a los más cercanos es también una forma de honrar la vida y la identidad nacional, sin dejar de disfrutar en familia.
Si bien el MSP indica que hay que derribar el mito de que “todo está prohibido”, dice que “la clave está en las porciones y en las elecciones inteligentes”. Para la población general y especialmente para quienes viven con diabetes, se recomienda optar por comidas preparadas al horno o tatakuá, en lugar de fritas, controlar las porciones de alimentos con harina y elegir la versión de cocido cuartel, sin azúcar quemada.
No privarse de la chipa está bien, indica Salud, pero se debe disfrutar de una porción moderada, en el desayuno o la merienda, y acompañarla con una buena fuente de fibra o proteína para evitar picos de glucosa en sangre. “Para las personas que viven con diabetes, es fundamental recordar que los días de asueto no son sinónimo de vacaciones en el tratamiento. Mantener los horarios habituales de la medicación es la base para poder disfrutar con tranquilidad”, publica el Ministerio de Salud en su portal web.
No se debe olvidar mantener una buena hidratación, con suficiente agua alternando con tereré o mate, especialmente teniendo en cuenta los días cálidos de este año. Además, es preferible evitar gaseosas o bebidas azucaradas. Finalmente, Salud recuerda la importancia de mantenerse en movimiento: “La actividad física es una gran aliada para mantener estables los niveles de glucosa y para sentirnos activos”, publica.
También sugiere aprovechar los días de Semana Santa para realizar paseos al aire libre, paseos en bicicleta o simplemente jugar con los niños en el patio o en la plaza, como formas sencillas y efectivas de activar el cuerpo. “La moderación y el movimiento son los mejores compañeros para llegar al domingo de Pascua vitales y en paz con nosotros mismos”, expresa el MSP.