El mítico actor de películas de acción norteamericanas ha dado el paso a la eternidad. Fue campeón mundial de kárate, ícono de las películas de acción de los años 80 y 90, y mantenía su vigencia como una figura emblemática de la cultura pop estadounidense. Su muerte fue anunciada por su familia a través de su cuenta oficial de Instagram.

«Con profunda tristeza, compartimos la repentina pérdida de nuestro querido Chuck Norris«, expresaron. «Para el mundo, fue un artista marcial, un actor y un símbolo de fuerza. Para nosotros, fue un esposo devoto, un padre y abuelo amoroso, un hermano excepcional y el alma de nuestra familia» publicaron los suyos.

En los últimos días fue hospitalizado “por una emergencia médica”, en la isla de Kauai, en el archipiélago de Hawái. Sin embargo, los medios informaron que el mítico actor “estaba de buen ánimo”, a pesar de estar internado.
Chuck Norris había cumplido 86 años el pasado 10 de marzo. Tan solo hace unos días había publicado fotos en sus perfiles de redes sociales de sí mismo boxeando con un entrenador por su cumpleaños. “No envejezco. Simplemente subo de nivel”, expresó. Y agregó: “Nada más divertido que un entrenamiento en un día soleado para hacerte sentir joven», escribió, agradeciendo haber dejado otro año atrás y poder seguir haciendo “las cosas que amaba”.
Antes de hacerse famoso, Norris fue un campeón mundial de karate. En las décadas de 1960 y 1970, ganó numerosos títulos y abrió escuelas de artes marciales, incluso entrenando a celebridades. El público en general lo conoce mejor por las películas como Missing in Action; El camino del dragón (1972), donde lucha contra Bruce Lee en una escena legendaria, y por la serie de películas Desaparecido en combate Delta Force.
En la década de 1990 se hizo aún más famoso con la serie de televisión Walker, Texas Ranger, donde interpreta a un ranger de Texas que combate el crimen con artes marciales y un inquebrantable sentido de la moralidad.
Una carrera estelar
Norris nació en Oklahoma, en 1940, pero su familia se mudó a California, donde tuvo una infancia marcada por dificultades económicas. Luego, mientras realizaba el servicio militar en la Fuerza Aérea de Estados Unidos, estudió artes marciales en la Base Aérea de Osan, Corea del Sur. Antes de los 23 años alcanzó el grado de primer dan en Tang Soo Do y luego tuvo una racha de seis campeonatos mundiales de karate ganados, con un total de 65 victorias.
Como profesor de artes marciales, le tocó entrenar al actor Steve McQueen, quien le animó a incursionar en la interpretación.

Fue así como debutó en papeles secundarios hasta consolidar su primer éxito de taquilla con Lone Wolf McQuade (1983). Pero fue el enfrentamiento cinematográfico con Bruce Lee, en The Way of the Dragon (1972) lo que le catapultó como un arquetipo del justiciero solitario, y siempre vencedor.
En la era de la “viralidad” que vivimos, este fenómeno se redujo a los “Chuck Norris Facts”, los chistes sobre su capacidad de enfrentarse a todo y salir ileso, que lo mantuvo vigente como ídolo pop. Sin embargo, Chuck Norris fue mucho más que eso.
Hoy el mundo llora quizá porque necesita ídolos con la valentía y talla moral que Norris representaba en sus películas. Para su entorno cercano, su familia, también representaba la fortaleza de un ser humano excepcional. “Vivió con fe, propósito y un compromiso inquebrantable con sus seres queridos. A través de su trabajo, disciplina y amabilidad, inspiró a millones en todo el mundo y dejó una huella imborrable en tantas vidas”, publicó su familia.
Fuente: @ansa.it @chucknorris (IG)
