Los niños y las niñas tienen derecho a una familia protectora y afectiva, a ser niños y disfrutar de su infancia. Crecer lejos de un entorno familiar, sin protección y afecto, trae consigo consecuencias negativas en su desarrollo integral. Por eso, la organización Aldeas Infantiles SOS en Paraguay lanza su campaña “Este Mundial, ningún niño debería verlo solo”, visibilizando la problemática de niñas y niños que crecen sin un entorno familiar protector.
Aldeas Infantiles SOS estima que uno de cada 10 niños verá el Mundial solo, ya que aproximadamente 220 millones de niños en el mundo crecen sin la protección de una familia o están en riesgo de perderla, según el estudio que ha realizado, Child at Risk.
En el contexto mundialista, Aldeas Infantiles SOS hace un llamado a la sociedad para que se sume a la causa y ayude a niñas y niños que crecen sin el cuidado parental, y que forman parte de los programas sociales de la organización. “El partido más importante no se juega en la cancha, se juega en la casa”, sostiene la organización, cuya campaña apunta a movilizar nuevos donantes.

Aldeas Infantiles SOS trabaja por el derecho de los niños a vivir en familia. “Cada día los desafíos crecen, tenemos muchas familias a las cuales acompañamos. Podés donar y ayudarnos en ´Hacete Amigo SOS´, de Aldeas Infantiles SOS Paraguay”, comunica la organización que está presente en el país desde 1970 y lleva adelante programas sociales en Asunción, Luque, San Ignacio y Hohenau.
Tiene dos ejes de acción: acogimiento familiar residencial y fortalecimiento familiar y comunitario, beneficiando a más de 1000 niñas, niños, adolescentes, jóvenes y sus familias. Trabaja para fortalecer a familias y comunidades, centrados en la niñez, y también brinda un cuidado de calidad a niñas, niños, adolescentes y jóvenes que han perdido el cuidado de sus familias, en residencias compartidas y bajo en cuidado de adultos al frente del hogar.
En el mundo, Aldeas SOS desarrolla su labor desde 1949. Actualmente, lleva adelante sus programas en 137 países y territorios, dentro del marco de la Convención sobre los Derechos del Niño de las Nacionales Unidas (CDN), brindando atención directa e individualizada a cada niño según sus características y situación particular, con el objetivo de fortalecer a las familias y comunidades.
Recordemos que la familia tiene un papel preponderante en la garantía del cuidado, bienestar y protección de los niños, particularmente en sus primeras etapas de vida. Sin entornos protectores que promuevan sus capacidades y competencias, su integridad personal y desarrollo integral está en riesgo. Además, sus posibilidades de vivir una vida adulta de forma autónoma, segura y responsable, disminuyen considerablemente.