Un bochornoso cierre para el Campeonato Mineiro con el clásico entre Atlético y Cruzeiro, al registrar el récord para Brasil de 23 expulsados según el informe final del arbitro Matheus Candançan, entre los que se incluye al paraguayo Junior Alonso. El Tribunal Disciplinario analizará la responsabilidad individual de cada atleta para aplicar las sanciones.

El partido llegaba a su fin con total normalidad hasta que el arquero del Atlético Everson atájó un remate bajo, cuyo rebote fue a buscar el delantero Christian. El jugador del Cruzeiro no frenó su carrrea y terminó chocando en la cabeza al arquero lo que desató su furia y reacción. Tras esto se involucraron practicamente todos los jugadores, que en lugar de separarlos se sumaron a las agresiones.
Según el experto en derecho deportivo Marcelo Bee Sellares, el caso abre un proceso disciplinario masivo ante el Superior Tribunal de Justiça Desportiva, que deberá analizar la responsabilidad individual de cada jugador, la participación en la pelea colectiva y los eventuales agravantes por violencia o agresión.