Conocer maniobras básicas de Reanimación Cardiopulmonar (RCP) y el uso del Desfibrilador Externo Automático (DEA) puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte en situaciones críticas. El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS) impulsa capacitaciones en todo el país para fortalecer la respuesta comunitaria y crear ciudades cardioprotegidas.
A través del Programa Nacional de Prevención Cardiovascular y el Programa Nacional de Prevención de Lesiones de Causas Externas, el MSPBS realizó en 2025 un total de 20 jornadas de formación en 15 lugares de trabajo del sector público y privado. Estas acciones forman parte del Plan Nacional de Fortalecimiento de las Emergencias, implementado desde 2023, con el fin de prevenir muertes súbitas en espacios públicos, empresas, escuelas y hogares.
En total, 925 funcionarios de diversas instituciones y organizaciones fueron entrenados en técnicas básicas de RCP y manejo del DEA. Los expertos enfatizan que una intervención rápida activa la «cadena de supervivencia»: identificar el paro cardíaco, realizar compresiones con las manos y aplicar desfibrilación temprana.
La desfibrilación temprana es clave para la supervivencia en el 80% de los casos de paro cardiorrespiratorio extrahospitalario por fibrilación ventricular. Por cada minuto de demora, las chances de salvar una vida caen un 10%», destaca el MSPBS en su campaña de promoción de RCP de alta calidad.