El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), a través del Programa Ampliado de Inmunizaciones (PAI), amplió la vacunación contra el dengue hasta los 39 años de edad. Esta estrategia, inicialmente dirigida a niñas y niños de 6 a 8 años, ahora cubre a adultos jóvenes, uno de los grupos más afectados por la enfermedad en Paraguay.
El infectólogo clínico de la Sociedad Paraguaya de Infectología, Dr. Duilio Núñez, explicó que «esto tendría un efecto muy importante, que es evitar la infección o evitar las complicaciones severas del cuadro infeccioso en este grupo. Las vacunas son seguras, la seguridad de esta vacuna es bastante favorable, son intervenciones inmunológicas que han sido desarrolladas por muchos años».
Según el análisis epidemiológico del MSPBS entre 2019 y 2024, el grupo etario de 20 a 39 años registró más de 108.000 casos de dengue, con una de las tasas de incidencia más altas del país. Esta medida busca reducir hospitalizaciones, infecciones graves y la carga sanitaria en esta población vulnerable. La vacunación se aplica en los 16 municipios priorizados de las regiones sanitarias de Capital, Central, Paraguarí e Itapúa, donde la transmisión ha sido más intensa. Se utiliza la vacuna TAK-003 (Qdenga®), en un esquema de dos dosis con intervalo de tres meses, que ofrece alta protección contra formas sintomáticas y hospitalizaciones.
Esta iniciativa forma parte de una estrategia integral que incluye vigilancia epidemiológica y prevención vectorial para combatir el dengue en el país. Sin embargo, la vacuna Qdenga® está contraindicada en personas con alergia a sus componentes o reacción alérgica grave previa, inmunodeficiencia congénita o adquirida, VIH sintomático o asintomático con compromiso inmunológico, pacientes en quimioterapia o con corticoides en dosis altas, así como en mujeres embarazadas o en período de lactancia.
Las razones clave incluyen que se trata de una vacuna de virus vivos atenuados, por lo que en inmunosuprimidos podría no controlarse adecuadamente, elevando riesgos. Las embarazadas deben evitarla y las mujeres en edad fértil no deben quedar embarazadas por al menos un mes post-vacunación. Una fiebre aguda grave pospone la dosis, aunque un resfrío leve no la impide, y tras inmunoglobulinas o transfusiones se recomienda esperar tres meses para no reducir la eficacia.