La pitahaya, conocida como pitaya o fruta del dragón, se posiciona como la nueva estrella de las huertas paraguayas. Esta fruta exótica, nativa de Centro y Sudamérica, no solo destaca por su alto contenido de agua, fibra, antioxidantes, vitamina C y minerales como magnesio, potasio e hierro, sino también por sus bajas calorías. Ideal para una alimentación saludable e hidratante, ya conquista mesas familiares y emprendedores locales.
Emilio Valdez, experto en pitahaya, escritor y propietario de un vivero en Villa Elisa, compartió con Paraguay TV cómo nació su fascinación por esta fruta. “Más que motivador, soy un apasionado por inspirar a la gente a sacar la divinidad que todos llevamos dentro, para vivir con plenitud y no solo sobrevivir”, explicó Valdez, vinculando su filosofía de vida con el cultivo.
Todo comenzó en la pandemia: “La vi por primera vez en un supermercado. ¡Una sola costaba 75.000 guaraníes! Su forma y sabor me llamaron la atención, y al investigar descubrí sus propiedades nutricionales impresionantes. Desde entonces comencé a buscar plantas nativas por todos lados, preguntando y recolectando gajos hasta tener más de 1.000 que llevé a plantar en Caballero Pueblo”, relató.
Cultivo sencillo: ideal para patios y macetas en Paraguay
Valdez resalta la «nobleza» de la pitahaya, perfecta para productores aficionados y espacios urbanos: Se planta en cualquier época del año., requiere sol directo y riego moderado, se adapta a macetas o jardines en tierra, con poda regular, produce frutos en 1,5 años; florece de noche (polinización manual recomendada) y está lista en 45 días.
“La satisfacción de verla florecer y dar fruta es enorme”, asegura el experto. Basta con abono orgánico, sol y fumigaciones preventivas para una cosecha abundante.
Más allá de su sabor delicioso y atractivo visual, la pitahaya fomenta la soberanía alimentaria, emprendimientos locales y conexión familiar con la naturaleza, incluso en casas pequeñas. En Paraguay, su cultivo accesible promete transformar patios en fuentes de ingresos y salud.