La producción de la agricultura familiar conquista mercados internacionales de la mano de los cañicultores de la compañía Valle Pe, distrito de Borja, departamento del Guairá, con apoyo del Ministerio de Agricultura y Ganadería. La Unión Europea certificó la caña de azúcar orgánica de la Cooperativa Cañaveral, de la zona, con estándares de calidad que le permiten una libre comercialización en los países el Viejo Continente.

A través del Proyecto de Inserción a los Mercados Agrarios (PIMA), el MAG impulsó la producción de caña del Guairá. “Somos una pequeña cooperativa que empezó hace poco tiempo. Nuestros socios soñaban con tener un tractor, pero no teníamos recursos para comprarlo, y gracias al Proyecto PIMA hoy contamos con varias maquinarias, lo que nos permitió dar un salto gigante”, expresó la gerente general de la cooperativa, Ramona Vargas de Rodríguez.
La representante señaló que el apoyo recibido permitió mejorar significativamente las condiciones de producción y aumentar el rendimiento por hectárea, generando mayores ingresos para las familias cañeras.
Actualmente, la Cooperativa Cañaveral ya supera las 500 hectáreas cultivadas entre todos sus socios productores, con una producción anual de entre 22.000 y 27.000 toneladas, dependiendo de las condiciones climáticas. La producción se comercializa en articulación con la Azucarera Paraguaya, cumpliendo estrictos estándares internacionales para el mercado orgánico.
En el año 2025, la Cooperativa Cañaveral se sometió al proceso requerido para la “certificación orgánica” bajo estándares de la Unión Europea, exigencia implementada ese año para las organizaciones proveedoras, ya que antes se aplicaba solamente a las fábricas. El proceso implicó meses de preparación técnica y documental, además de auditorías internacionales que verifican las fincas, los métodos de producción y el cumplimiento de las normativas exigidas por la Unión Europea.
Todo el proceso contó con el acompañamiento del MAG/PIMA, que impulsó no solo el cultivo en los cañaverales, sino también espacios de autoconsumo para las familias productoras, con el desarrollo de huertas donde la diversidad de cultivos contribuya a la alimentación de los asociados. Por otra parte, se promovió la plantación de árboles nativos, asegurando el mantenimiento del entorno.
Todos los trabajos contaron con el acompañamiento cercano de los técnicos del Centro de Desarrollo Agropecuario del departamento de Guairá, dependiente del MAG, que brinda capacitación y asistencia técnica a los productores, en forma local. “Gracias a toda la gente del Ministerio y a los técnicos que siempre nos orientan y capacitan para seguir creciendo y trabajar mejor”, expresa Ramona Vargas .
El Proyecto de Inserción a Mercados Agrarios (PIMA), implementado por el MAG y financiado por el Banco Mundial, beneficia a miles de pequeños y medianos productores agropecuarios, incluidos campesinos e indígenas, con el objetivo de
fortalecer la agricultura familiar y de subsistencia, promoviendo también la generación de productos agrícolas de renta.
A través de asistencia técnica, capacitación y proyectos de inversión, el PIMA busca mejorar las condiciones de vida de las comunidades rurales y facilitar su acceso a mercados competitivos.